Clavel de mar o medusa luminiscente

Medusa luminiscente

Hace unos días hablábamos de Physalia physalis -una falsa medusa cuya picadura es muy dolorosa- en un artículo titulado Carabela portuguesa: mucho cuidado

En nuestras aguas hay otra medusa relativamente fácil de ver en función de la época del año y las corrientes, con la que también tenemos que tener cuidado por el mismo motivo: el efecto de su veneno es muy urticante para el hombre.

Es la medusa luminiscente, acalefo luminiscente, clavel de mar o Pelagia noctiluca.

La forma de tratar un infortunado contacto con ella es la que ya vimos en el artículo de la carabela portuguesa. De hecho, esos pasos son idénticos independientemente de cuál sea la medusa con la que se ha producido el encuentro.

Pelagia noctiluca es una medusa auténtica, carnívora y con sus tres partes perfectamente diferenciadas.

· Umbrela: Es el paraguas o sombrero que forma la cabeza y contiene el estómago en su interior.

· Tentáculos orales: Son cuatro, gruesos, y salen directamente desde el centro de la cabeza. Los utiliza para dirigir las presas hacia la boca, que está en medio de los cuatro.

· Tentáculos marginales: Son ocho, blancos, muy finos y más largos que la propia medusa (hasta 1 metro e incluso más). Salen justo desde el borde del paraguas que forma la cabeza. En ellos se encuentra la mayor concentración de cnidocitos o células urticantes, o sea que son elemento defensivo y arma de caza al mismo tiempo. En muchos casos veremos medusas sin ellos o sólo con partes, porque son tan frágiles y delicados que los pierden.

Precisamente una gran diferencia con la carabela portuguesa, en cuanto a su peligrosidad para el hombre, consiste en el número y longitud de sus tentáculos. En el caso de la medusa luminiscente es mucho más difícil recibir una dosis muy elevada de veneno porque sólo hay ocho filamentos y son mucho más cortos.

La medusa luminiscente recibe ese nombre porque es capaz de producir luminiscencia bajo ciertas condiciones y este fenómeno es visible principalmente por la noche. Se cree que le sirve para atraer a sus presas.

 

Cómo la evitamos buceando.

En el caso de la carabela portuguesa, con filamentos de hasta quince metros y el resto del organismo flotando, cabe la posibilidad de un encuentro con uno o varios tentáculos sin haber llegado a ver nada más. Pero una ventaja que tiene la medusa luminiscente para nosotros es que la longitud de los filamentos hace que sea dificil “chocarse” con uno sin querer, porque el cuerpo de la medusa estará muy cerca y es suficientemente visible.

Protección pasiva: Con el traje de neopreno ya hemos ganado mucho. Añadir capucha y guantes mejora la protección de forma considerable.

Protección activa: Pelagia Noctiluca tiene una ligera capacidad de movimiento autónomo mediante contracciones de la umbrela, pero es muy limitada. Si hay corriente, la medusa siempre será arrastrada por ella, así que va a ser suficiente mirar en esa dirección. En cualquier caso, el momento de mayor exposición, si hay medusas y corriente, será durante la parada de seguridad o de descompresión y nos bastará con mantener una mirada atenta para librarnos de ellas sin mayores complicaciones.

El hecho es que, buceando, la probabilidad de tener un disgusto a causa de las medusas es realmente pequeña.


2 buzos opinaron de “Clavel de mar o medusa luminiscente

  1. Mab

    Lo que yo os digo, el acuario a casa es lo que nos traéis jajajaja. Fantastic as ever!!!

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