No te metas con el océano

Antes de nada, el océano es tremendamente profundo


Tan profundo, que realmente no se está seguro de que este sea el punto más profundo del océano, lo que ya de por si da un poco de repelús.
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Lo que sí sabemos es que no es posible para el ser humano(*) bajar a esas profundidades sin que algo parecido a esto ocurra:

smashing pumpkins
(*): A no ser que seas James Cameron y te puedas permitir construirte un vehículo-robot que resista esas presiones y que te lleve al fondo del océano.
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Esto es más o menos lo que podrías ver en alrededor del 70% del océano


“Más negro que el sobaco de un grillo”. Si tienes miedo a la oscuridad, mejor no vengas por aquí.

Casi es mejor que no se pueda ver, porque esto sería lo que verías:


Algo similar a una mezcla entre los horrores del espacio y del infierno.

En serio, hay pulgas del tamaño de tu cabeza…


Y me han dicho que se alimentan de almas

O gusanos oceánicos que puedes usar de cuerdas


Cuerdas muy resbaladizas, pero cuerdas al fin y al cabo
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Y tiburones salidos de las profundidades del tiempo y del océano


Se le llama tiburón anguila, pero también responde por Satán.
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Los científicos estiman que hasta el 80% de la vida del planeta, se podría encontrar en el océano, y que el océano abarca el 99% del espacio capaz de albergar vida de nuestro mundo


Y solo se ha explorado el 10% de ese espacio, así que vaya usted a saber lo que hay en el 90% restante.
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Y como la luz no alcanza esas profundidades, no hay plantas, por lo que casi todo lo que se mueve (y lo que no) allí abajo… come carne.


Unas cuantas estrellitas de mar, devorando el cadáver de una ballena. ¿Recordáis cuando las estrellas era monas? Nosotros ya, tampoco
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Así que, todas estas bellezas de las profundidades lo que hacen para pasar el rato es ir nadando de aquí para allá, lanzando mordiscos a todo aquello que encuentran


Esto de aquí arriba es un tiburón duende, que a partir de ahora vivirá en el lugar más oscuro de tus pesadillas.
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Pero al punto al que queríamos llegar, es a que todo, o casi todo lo que vive allí abajo … tiene dientes


Por ejemplo, este calamar llamado Promachoteuthis Sulcus, que vive a 2000 metros de profundidad en el océano, y que parece que acaba de salir del dentista.
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Y la definición de normal sigue muy poquitos estándares, por ejemplo aquí tenéis a un pez duende (Opisthoproctidae)


¿Veis las pelotas verdes de blandiblú a través de su cabeza transparente? Son los ojos (Los puntos negros son las fosas nasales), lo más normal.
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Y como mencionábamos al principio, lo mejor está por llegar, ya que hemos explorado menos del 10% del océano.


Vamos, que tenemos mejores mapas de Marte que del océano.
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Así que, resumiendo, no tenemos ni idea de que narices puede haber allí abajo.


Ahora ya entenderéis a los anfibios, y de que huían cuando empezaron a poblar la tierra firme
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Traducido y adaptado por Buceo Ibérico del original


2 buzos opinaron de “No te metas con el océano

  1. Pingback: El océano nunca deja de sorprenderte. | Buceo Ibérico

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