Pesadilla en el fondo del mar

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Especial Halloween 2015

Bienvenidos, incautos buceadores, a nuestro especial de Halloween 2015.

En esta noche singular queremos invitaros a una terrorífica inmersión nocturna sólo apta para valientes, en búsqueda de las criaturas más siniestras que el Océano esconde entre sus olas. No van disfrazados ni falta que les hace, tampoco os preguntarán “¿Truco o trato?”, pero os aseguramos que os darán un Halloween para recordar.

¿Listos para descender? Pues agarraos al cabo y encended vuestras linternas… ¡si os atrevéis!

Tiburón Goblin Mitsukurina owstoni

Tiburón GoblinEn el año 1898 un pescador japonés se encontraba faenando en la costa de Yokohama cuando de entre sus redes surgió, como una pesadilla, el primer Mitsukurina del que se tiene constancia. El pescador decidió bautizarlo con el nombre de “tiburón goblin” o “tiburón tengu” en honor a los demonios del folclore japonés. Los tengu se caracterizan por tener una afilada nariz, por lo que el nombre le viene que ni pintado a una criatura cuyo puntiagudo hocico dobla el tamaño de su cabeza. Estos demonios también son de color rojizo, al igual que nuestro goblin submarino, cuya extraña coloración vira entre el gris y un fuerte tono rosado.

Pero nosotros, que vivimos bien entrado el siglo XXI, podríamos rebautizar a este escualo con el nombre de “tiburón alien”, ya que sus fauces se proyectan hacia el exterior en un estrambótico movimiento de mandíbula que nos dejará helados. ¡Cuidado con el imprevisible ataque del tiburón goblin, pues su mordedura llega más lejos de lo que imagináis!

Calamar Vampiro del Infierno Vampyroteuthis infernalis

Calamar VampiroDe las profundidades abisales surge la versión submarina del célebre Conde de los Cárpatos: porque al calamar vampiro, de color sangre y mirada luminiscente, no le faltan ni los colmillos: estas hileras de espinas carnosas se ubican en el interior del manto y se denominan “cirros”. Pocas visiones hay más siniestras que el manto del calamar vampiro abierto antes nuestros ojos en un movimiento defensivo.

Pero que no cunda el pánico: a diferencia del buen y viejo Drácula, estos “colmillos” son blandos como la gelatina, y no nos provocarán más daños que los psicológicos.

Pez Dragón Stomias boa

Este dragón no tiene alas, pero si un cuerpo alargado y serpentino como el de sus congéneres terrestres, y ambos comparten un arma formidable:la afilada dentadura. Los dientes del pez dragón son tan grandes que en ocasiones no puede ni cerrar la boca porque se atravesaría a sí mismos.

El pez dragón es una criatura abisal, habitante de fosas oceánicas y oscuras llanuras a miles de metros de profundidad. Bajo sus tétricos ojos se acumulan las bacterias luminiscentes, como dos focos en mitad de la noche que pueden encenderse y apagarse a voluntad. Bajo la barbilla posee un pedúnculo luminoso que sirve como cebo para aquellas criaturas que sientan curiosidad por saber qué es esa bonita luz que se balancea con tanta suavidad…

Pez Dragón

Mano de muerto Alcyonium palmatum

Al igual que la mano de un zombi surgiendo de la tierra de un cementerio, así se levanta el coral “Mano de Muerto” sobre el sustrato submarino. Este coral blando se compone de colonias de pólipos rojizos y amarillentos que suelen adoptar la forma de gruesas ramas, como los dedos de una mano hinchada y deformada por la corrupción. Estos “dedos”, armados de minúsculos tentáculos, son los encargados de atrapar las pequeñas partículas en suspensión que componen su dieta.

El mayor enemigo de la mano de muerto es el Nudibranquio, pues este pequeño molusco de aspecto tan llamativo como inofensivo es en realidad un voraz depredador que se alimenta royendo sus tejidos. En ocasiones llegan a las playas arrastradas por el vendaval, ¡y quien sabe si las brujas submarinas las utilizarán como sustitución de las terribles manos de gloria de las brujas de tierra firme!

Mano de Muerto

Pez Bruja Myxini

Pez BrujaNo podía faltar la clásica bruja piruja en nuestra inmersión de Halloween. El myxini o pez bruja es un tipo de pez agnato (“sin mandíbulas”, como las lampreas) tan primitivo que casi parece un fósil. ¿Y queréis saber lo que hacen estas encantadoras señoritas? ¿Os apetece una buena pesadilla? Pues sabed que los peces bruja suelen alimentarse de las vísceras de animales de mayor tamaño, y para ello en ocasiones se introducen dentro de ellos como parásitos para roerles desde dentro con su lengua dentada. La buena noticia es que, como son carroñeros, muchos de estos animales están ya muertos. La mala noticia es que no todos lo están.

Como sistema defensivo, los peces brujas generan una sustancia gelatinosa con aspecto de baba de gran consistencia. La baba del pez bruja es lechosa y blanquecina, pero al contacto con el agua de mar se expande y forma una auténtica película digna de un ataque de Moquete, la graciosa mascota de los Cazafantasmas.

Rape Abisal, alias “Demonio Negro” Melanocetus johnsonii

Lo único bueno que podemos decir del Rape Abisal es que vive a tales profundidades (hasta los 5.000 m.) que nunca jamás le veremos. Y menos mal, porque la visión de este animal, mezcla de pez y criatura lovecraftiana, puede provocar en la víctima la retirada definitiva del mundo del buceo.

Los ingleses, a los que les gusta llamar a las cosas por su nombre, le han bautizado como “diablo negro”. Pero más terrorífico que el diablo es la diablesa. La hembra del rape abisal es diez veces más grande que el macho, alrededor de los 15 centímetros, lo suficiente para aterrorizarte. Cuando un pequeño macho quiere aparearse con una de estas monstruosas hembras, lo que hace es morderle la tripa y fundirse con ella, convirtiéndose en su parásito: con el tiempo va perdiendo los ojos, las aletas y todos los órganos internos a excepción de los testículos, que siguen excretando esperma dentro del cuerpo femenino. Una hembra puede llevar a varios machos colgando de su estómago. Todo muy romántico.

Rape Abisal

Y con esta pavorosa criatura damos por finalizado nuestro especial de Halloween 2015, no sin antes haceros una pequeña advertencia: cuentan que en la noche del 31 de octubre, todas estas criaturas terroríficas suben a la superficie para asustar a los buzos que se atreven a meterse al agua en la noche más pavorosa del año, desvaneciéndose en las profundidades con el amanecer del 1 de noviembre.

¡Feliz Halloween!

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